De dolor y humo

Sueño con una calle llena de humo, olor a madera, gasolina, sacrificio. Todas las ventanas están cerradas, en sus cristales ya no hay rostros, sólo las huellas de unos dedos titubeantes. No muy lejos, entre dos edificios de piedra blanca, se encuentra el fuego donde crepitan muñecas rotas, libros a medio leer, cuadernos sin estrenar, […]

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Entrada Nº 21: La calma

He tomado posesión. Me ha costado casi un año, pero lo he conseguido. Supongo que es inevitable, y he dejado de fustigarme por ello, los veteranos de este blog (si es que hay alguno) sabrán que, entre las múltiples fases por las que he pasado, la del dolor de escribir ha sido repetitiva y larga. […]

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La casa está vacía

Es una voz surgiendo de mis sueños: la casa -dice-, la casa está vacía. Yo sé a qué casa se refiere, es aquella amarilla y medio derrumbada, por cuyas ventanas abiertas se asomaba un árbol que había decidido crecer en el interior. La descubrí una mañana de enero, en el bus camino a Madrid, estaba […]

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El único hombre despierto

Botas de un millón de cadáveres marchan sobre la ciudad. La ventana está abierta y puedo ver el árbol, sus hojas color sangre seca, iluminadas por el grito de la farola. Todas las noches es el mismo grito, escupiendo su dolor. Despierto. Despierta mi rabia con corazón mecánico, un tic-tac de reloj destemplado, cubierto de […]

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