As de picas

Siempre llevaba un as de picas en la cartera. S.Vega era un tipo corriente, quizá algo introvertido, cuya única pasión conocida eran los libros sobre teología. Era fascinante escucharle hablar de madrugada sobre el santo Job u otros varones de rara historia y terrible final. Era memorable cuando, ya naciendo el sol, S.Vega se subía al podio del club que solíamos frecuentar y nos deleitaba con alguna cita sagrada que, con su buen hacer de actor, nos terminaba por provocar carcajadas.
De su manía sobre llevar un as de picas en la cartera, un día, específicamente una noche, le pregunté sobre ello. Él sonrió antes de contestarme: Siempre hay que llevar un as encima, nunca sabes cuando lo has de necesitar. Todos rieron pero yo me quedé pensando en ello durante un momento.
–¿Por qué no un as de tréboles, de corazones o de diamantes? –Le pregunté al cabo de un par de tragos.
–Porque la suerte es un requisito que, aunque para jugar es ventajoso tenerlo del propio lado, realmente se convierte en un exceso quimérico si te abandonas a ella. Porque la riqueza, la buena presencia, lo artificial y espléndido no sirven en las jugadas más que en el momento exacto de sacar la carta, luego su efecto se evapora. Y porque el as de corazones es contra el que siempre juego.
Entendí perfectamente y me gustó tanto su explicación que pedí otra ronda para él y para mí. Sin embargo él prosiguió antes de que el camarero sirviese las copas.
>>El juego, por lo tanto, se trata de encontrarte con una buena mano y la jugada apropiada. El as de picas luchará por herir al de corazones.
–¿Eres un buen jugador?
–Para nada. –Respondió ladeando la cabeza tristemente.– Por eso siempre llevo un as encima, ni siquiera sé jugar pero me consuela la carta, quizá cuando repartieron no fuera muy afortunado pero es una manera de buscarse la suerte.
Asentí completamente de acuerdo, brindé con él alzando el vaso.
–Por las buenas jugadas, que no llegan a menudo y para que sepamos aprovecharlas.
–Por el silencio. –Alegó él, lo que me dejó un tanto confuso y le observé antes de beber, esperando la aclaración.– Siempre se echan las cartas en silencio, en ocasiones los momentos más importantes transcurren en un silencio.
Sí, brindé con él tras aquellas palabras. Era un tipo interesante ese S.Vega, lástima que le perdiera la pista con el paso de los años. De todas formas me dejó una buena filosofía y quizá tuviera razón con lo que dijo, quizá sean las picas y el silencio la clave de todo. Al fin y al cabo nos pasamos la vida callados y buscando el cómo vencer al as de corazones con la esperanza de que el jugador contrario caiga vencido y podamos ganar el premio.
Lástima, nunca he sabido jugar al póker.

Anuncios

Un comentario en “As de picas

  1. Ciertamente interesante el S.Vega. De todas formas no estoy muy seguro de sus palabras, porque muchas veces el silencio lleva a situaciones de incertidumbre, y a mí Heisenberg nunca me gustó :P. De todas formas yo tampoco sé jugar al póker…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s