Luz de mercurio, el libro

Así es, lector, ante usted tiene lo imposible, un libro (si bien digital) que reúne algunos de los textos escritos durante estos cinco años de publicaciones.

Cuando comencé a escribir mi idea era bien simple. Se reducía a ejercitarme, a exponerme a las críticas de los desconocidos, a compartir con amigos. Al fin y al cabo, una de las razones de escribir (quizá la más común y poderosa) es dejar leer. Como todo aspirante a escritor, uno tenía y tiene ambiciones sobre publicar. Pero este pequeño proyecto, este volumen, no tiene la función de tirita sobre el orgullo herido del no-editado, tampoco surge como remedio. Es simplemente el punto natural al que debía llegar el blog.

Tras cinco años las entradas de Luz de Mercurio superan las dos centenas. Es decir, más de doscientos textos de diverso estilo y calidad formando un batiburrillo digital. Al lector novato, o al antiguo con intención de releer algo ya pasado, se le hará pesado buscar en el archivo del blog un texto cualquiera, cuyo título posiblemente ni recuerde. El libro es una solución. Usted, lector, puede ojearlo o acudir al índice, el formato facilita el acceso a la lectura. Quizá incluso algún valiente prefiera descargarlo e imprimirlo para matar los minutos antes de dormir… Hagan ustedes el uso que quieran de él. Ese es el objetivo de publicarlo: poner el fruto de cinco años de esfuerzo ante quien quiera leerlo.

No pretendo extenderme demasiado en estos comentarios, prefiero dejar que la publicación se lleve el tiempo de lectura. No obstante, me gustaría mencionar que los textos aquí reunidos no son exactamente iguales a los publicados en su día, han sido revisados para homogeneizar el conjunto. Al fin y al cabo, en cinco años el estilo ha evolucionado. Para mí ha sido divertido comprobar cómo ciertas características no han cambiado. Ha sido un trabajo muy interesante esta ojeada hacia atrás, hacia el camino recorrido.

Nada más. Queda inaugurada Luz de mercurio, el libro, una página donde encontrarán una breve descripción del proyecto, además de los enlaces para su visualización y descarga.

Espero que disfruten de la lectura.

Autorretrato, Cartier Bresson

¿Quién eres? Pero la pregunta se vuelve demasiado íntima y pronto se transforma en quién soy. ¿Quién soy, entonces? Una sombra. Esa es la respuesta que se afirma rápidamente. Ese efecto inmediato es producto del contraste. Luz y oscuridad, sombra y luz. ¿Es un juego de contrarios entonces? No, no lo es y ya basta de preguntas, de conversaciones entre mudos que no dejan de mirarse.

Soy una disolución de mí mismo que ante la magnitud natural de los álamos se siente pequeño, moribundo. Sí, es cierto que yo moriré antes que ellos pero también sé que somos igual de frágiles; esas columnas majestuosas caerán. Sus raíces son débiles, poco profundas y su vida está destinada a crecer en busca de la gloria, de estirar sus nudosos dedos hacia el cielo para que los pájaros se posen, burlones, y los niños suspiren y piensen en llegar a ser tan altos como ellos. Yo ya no suspiro, ese tiempo pasó hace muchos años. Resta el recuerdo oscurecido y una pregunta acerca de la gracia revoloteando en mi cabeza, polilla de un mal mes o un mal año o una mala época.

Hace frío, es invierno, Enero posiblemente. El día ya declina y pronto mi imagen, esa que capto con la lente de la cámara, se deshará igual que la imagen de los árboles. Somos sólo siluetas negras y nada más. Es extraño que quede este recuerdo perenne del instante, y quizá permanecerá aún cuando mis huesos nutran otras raíces en otro lugar. ¿Volveré a pisar este camino, esta carretera? No, jamás tocaré estos árboles y una foto similar será imposible. Por eso esto me representa, por eso es mi autorretrato, porque no es nada y eso es lo que soy: la sombra tímida de algo pequeño en un mundo de sombras donde todos estamos condenados a desaparecer cuando llegue la noche o a caer antes, víctimas de nuestras propias raíces.

Actualizaciones y futuribles

Una vez terminado el cambio de aspecto, que espero que os guste mucho y que os anime a la lectura, no puedo evitar no mencionar los resultados de la encuesta que os hice en el blog.

Inicialmente quiero dar gracias a aquellos que piensen que todo está bien como está, sin embargo me he dado cuenta, también por comentarios tanto públicos como en privado, de varias cosas:

La primera es que me pedís más calidad en los textos; es algo que entiendo, si no creyese que pueden ser mejores no habría dado la opción en la encuesta. La verdad es que por dignidad la categoría que agrupa la mayoría de los textos que escribo aquí se llama “a vuelapluma”. Que quiere decir, como sin duda sabéis, que es un texto hecho en el momento, apenas revisado. Para mí esto es necesario ya que es difícil mantener un buen ritmo de publicaciones y a la vez trabajar mucho los textos. Si lo hiciera todo no viviría, ya que todo mi tiempo libre lo dedicaría a la escritura. De todas formas os haré caso: intentaré publicar cosas más terminadas a partir de ahora mismo.

Por otra parte habéis pedido más sobre el autor. La verdad es que dudé en añadir esa opción, pero visto que es así intentaré dejar comentarios sobre mí mismo y mi vida más a menudo. Los encontrareis dentro de una nueva categoría llamada “Cuaderno del autor” que comenzará con la primera publicación que haga y cuyos títulos empezarán todos por “Entrada NºX”. Espero que os guste, aunque evidentemente todo lo que escribo sigue teniendo algo de mí, aunque en ficción sea difícil encontrar esa parte. Y es que, como decía mi sobrecitado y querido Borges, “yo no puedo escribir sino de mí mismo, pues no conozco nada más”.

Por último, refiriéndome a esos mensajes, se me critica que no pongo emoción a mis textos. Bueno, agradezco mucho esta crítica, igual que cualquiera que se me haga desde una buena perspectiva. Las críticas y los comentarios ayudan a poner otros puntos de vista sobre la propia obra y también a darse cuenta de nuestros puntos débiles e intentar mejorarlos. Intentaré, en esa revisión especial que he dicho que voy a ponerle a los textos, ser algo más sentimental o sensible a la hora de redactarlos. Sin duda es algo que me cuesta y que debo trabajar, así que espero que poco a poco se note ese cambio. Además, os animo realmente a comentar más en el blog, ya que me ayuda mucho.

Ahora con respecto a las actualizaciones del blog en esta “nueva etapa” diré dos cosas sólo: La primera es que las imágenes (ahora únicamente hay una) que encontrareis en la columna de la derecha son un link que os llevará hasta mi página de Flikr donde podéis “descubrir” el resto de la imagen y leer un pequeño texto inspirado en ella. La segunda cosa se refiere a las páginas de arriba “Sobre el autor” “A vuelapluma” “Relatos” “Reseñas” y “contacto” que han sido o serán revisadas. Hace tiempo que modifiqué “sobre el autor” que antes se llama en latín “ego sum” (yo soy) Ahora he puesto al día el resto de páginas (os invito a echarlas un visitado) menos “A vuelapluma”, esto es así porque hay más de cien vuelaplumas y he tenido que considerar cómo voy a hacer la recapitulación, finalmente me he decidido por un tipo alfabético con “Köhner” con una mención a parte por su carácter de serie. Las tres páginas que sirven como archivo, pretenden que podáis tener acceso rápidamente a las publicaciones antiguas, quiero que todas tengan una breve descripción de su contenido para que podáis elegir si os gusta un texto y leerlo. En el caso de “Relatos” y “Reseñas” ha sido sencillo porque no hay demasiado contenido, pero “A vuelapluma” irá poco a poco. Espero que tengáis paciencia y que os ayude todo lo que intento hacer.

Nada más por ahora, muchas gracias por vuestras visitas y vuestra participación, ya que esto lo hago para vosotros.

Parada técnica

Me he fijado, el noviembre pasado fue cuando cambié el aspecto del blog. Ahora estamos en noviembre otra vez y vuelvo a cambiarlo, no era algo premeditado, sino simple hartazgo de ver lo mismo. El problema es que no me queda claro qué tema dejar.

De todas formas este post más que para notificar un cambio obvio, es para comentar que durante unos días el blog permanecerá inactivo, al menos en cuanto a publicaciones se refiere. Posiblemente haya uno o varios cambios de aspecto o quizá se quede el actual, no lo sé, todo dependerá de la oferta que encuentre en la red.

Para que la espera no sea tan terrible os invito a dos cosas: la primera es participar en la cuesta de la derecha, donde podéis opinar sobre el contenido del blog. La segunda invitación se refiere al pasado; posiblemente los “vuelaplumas” antiguos o no se recuerden o directamente no se hayan leído así que os dejo aquí algunos enlaces.

Nos vemos más o menos en una semana.

Lupus, la carrera del lobo solitario

J.C.Adam, El bueno de Adam siempre las traía locas a todas

La razón de la máscara, Oscar Wilde se esconde en las esquinas y también está en las máscaras

Calibán, para los más románticos el fragmento de una carta de amor.

Indubitable, la guerra entre el ángel vencido y el demonio vencedor, y es que no siempre gana el bien.

Cambio de Perspectiva

Si nos remontamos al siglo XVIII encontraremos “Le grand tour”, si aún queremos viajar en el tiempo hacia atrás podemos encontrar fácilmente a los griegos en el siglo V a.C. viajando a Egipto, cuna de la civilización (y cuadrilátero de los doctores humanistas en los siglos XIX y XX) o a los Romanos visitando la península balcánica buscando precisamente a los griegos. Egipcios y Babilónicos escudriñaron el cielo y la tierra y se miraron entre sí para hallar lo que hoy también obtenemos.

Podemos buscar la civilización que queramos a lo largo de la historia, todas (las más exitosas sobre todo) han viajado en busca de la sabiduría, ese “arca perdida” que contiene el saber de Dios, es decir, el conocimiento de todo. ¿Qué ocurre con esto? Que desde Solón y sus leyes (que miticamente se relacionan con un viaje a Egipto) los viajes a otros países, otras culturas, otros modos de vivir, han provocado en las sociedades y en los individuos el cambio. En este blog he mencionado varias veces a Hegel y su teoría del extrañamiento, por medio de la cual una persona evoluciona y se enriquece. La realidad es que extrañarse está intrínsicamente ligado al viaje, por eso el “grand tour” se suponía como la mejor manera de que aquellos caballeros del dieciocho volvieran a su Inglaterra o su Francia o su Alemania con una mente dilatada por la experiencia de lo ajeno. Algo ajeno que, además, tenía el aliciente de mostrar al viajante la civilización antigua, la cual se consideraba cuna de virtudes y madre de sus respectivos países.

Hoy en día esto no ha cambiado. Extrañarse es una manera de avanzar, de evolucionar, algo que es cultural pero que también podemos encontrar en el desarrollo biológico. El niño cuando nace no se comprende ni a sí mismo, después entiende aquello que ve, sus padres; luego puede darse cuenta de que es algo y experimenta consigo mismo, más adelante explorará la casa, tendrá relación con otros familiares “secundarios”, y luego vendrá la escuela, el parque, los compañeros, el colegio, el barrio, la ciudad… y así su mundo se expande. No obstante en nuestra sociedad, la inmovilidad pasada la juventud parece algo obvio e incluso deseable. Pensamos que establecerse y fijar unas fronteras en nuestro mundo con una serie de personas y de lugares es lo mejor para nosotros. Sin embargo esto sería también limitar nuestra evolución; si dejamos de extrañarnos, de abrir nuestro mundo para imponernos nuevos retos también nuestra percepción se establecerá y más fácil será caer en dogmas y por tanto en creernos el error.

El cambio de perspectiva debe ser continuo para que una persona pueda formarse de la mejor manera. Evidentemente todos caemos en cierto estatismo, pero es importante saber salir de él para seguir adelante.

Al respecto de un servidor, hace unos días Madrid y España han quedado atrás para ser sustituidos por París y Francia. Se trata de una sociedad distinta pese a lo cercano, que ya me ha hecho elucubrar en ciertas cosas que no habían pasado por mi mente, o pensarlas de distinto modo. Debido a lo poco de mi experiencia aún no puedo juzgar de qué manera esto me repercutirá en lo profundo. En la superficie ya ha habido cambio, si antes me “alimentaba” de la cultura disponible en Madrid y estaba atento y podía hablar y mi pensamiento se ceñía a la capital española, ahora eso ha permutado por fuerza. Es decir, este blog sufrirá un cambio, cambio que ni yo mismo sé cómo sucederá, pero lo hará, ya que mi entorno, de lo que puedo hablar sea o no ficción, ha cambiado.

Por el momento no puedo decir más, os invito a observar el cambio quizá como una suerte de experimento antropológico, psicológico si nos ceñimos a un individualismo más acuciante, o filosófico si consideramos que estas letras no son nada más que el hilo que se enhebra en mi mente. Sea como sea habrá cambio y eso se hará notar.

Ausencias y periodo estival

Tras la ausencia de unas semanas que me ha obligado a abandonar la administración y publicación del blog casi por completo, parece que ya a estas alturas todo está solucionado y puedo decir que he vuelto y pronto todo seguirá su ritmo normal. Mi falta se ha debido a una serie de cuestiones personales junto con mudanzas y enfermedad. Ruego se sepa perdonar las molestias causadas.

Por otro lado un servidor ha dejado la capital para retornar a su ciudad natal, escondida allá en las provincias norteñas de Castilla. A la parte agradable, que se refiere al clima más amable y fresco que en Madrid, junto a la compañía de esos fantasmas amables de nuestra infancia y pasado, se le une la parte desagradable, y es que a un animal que se alimenta de cultura el privarle de las exposiciones, los museos y demás actividades de Madrid le puede llevar por la calle de la amargura. Por el momento Anna Karenina y Proust endulzan mis penas y todavía no me he dado cuenta de que ha desaparecido la Gran Vía, el Retiro, Ópera, el Prado, el Thyssem, etcétera… la morriña artística aún parece que tardará algo en llegar, lo cual es un alivio.

En cuanto al propio blog, la política para este verano, periodo en el que todos estamos más distraídos, será de publicaciones más “sencillas”, es decir más literarias; habrá un incremento mayor de las reseñas de libros y una disminución de esos textos filosofoides. La hora de publicación, que acostumbraba a ser en torno a las 10 u 11 de la mañana pasará al mediodía.

En cuanto a la serie Köhner, nuestro juez ya convertido en ministro tendrá alguna que otra continuación en este mes y medio que queda de verano, y luego seguirá, por supuesto. La próxima publicación tendrá por título “el precio de la inocencia” y será un paso más en esa obsesión hacia Kraus. Dejo a continuación por orden cronológico los enlaces a todos los capítulos publicados hasta ahora.

1er Capítulo: ¿Criminal?

2º Capítulo: Extralimitado

3er Capítulo: La carpeta roja

4º Capítulo: Ministro

5º Capítulo: El precio de la inocencia (próximamente)

6º Capítulo: La señora Kraus ([no tan] próximamente)